viernes, febrero 17, 2006

SE DESVELA EL MISTERIO

Con lo simple qué era, con la de programas sociales destinados a la protección de las víctimas y a la reinserción de los culpables, con la de encendidos debates parlamentarios que ha dado lugar y la de manifestaciones de condena que hemos tenido y seguimos teniendo y resulta que la solución estaba ahí, al alcance de la mano, a la vista de cualquiera que quisiera mirar...

Hoy es 17 de febrero y, en el mes y medio que llevamos de 2006, han muerto en incidentes de violencia doméstica alrededor de 14 mujeres. Haciendo el cálculo de la vieja, de aquí a que termine el año caerán unas 112 aunque esperemos, y ya es triste tener que decir esto, que ese cómputo final se acerque más a las 63 del año pasado. Una sangría que no cesa, y eso que sólo vemos la punta del iceberg, los casos más extremos y otros “menores” quedan ocultos por el miedo y la vergüenza del “qué dirán”. Pero todo esto tiene una razón de ser, y un motivo tan escandalosamente obvio que es casi de obligada colleja colectiva que nadie se haya dado cuenta antes del porqué.

Hasta ahora. Hasta que esa mente preclara que es el sacerdote, y Catedrático en Teología, Gonzalo Gironés ha alzado su voz para hacernos ver la verdad. Este buen hombre, desde la experiencia de su celibato (que suponemos habrá respetado religiosamente desde que tomó los hábitos ) y el conocimiento que ello le da de las relaciones de pareja, proclama desde una hoja parroquial distribuida en la Comunidad Valenciana que “algo habrán hecho esas víctimas para merecer semejante trato”. Y es que claro, las mujeres somos el demonio encarnado con una lengua maledicente y así torturamos a nuestro compañero varón que “no aguanta más y reacciona descargando su fuerza que aplasta a la provocadora”. Vamos, que nos lo ganamos a pulso por no ser sumisas y calladitas y buenas y cristianas esposas. Algo hemos hecho señoras, algo hemos hecho para provocar que nuestra pareja agarre el cuchillo jamonero y nos recete matarile.

Esta es una postura que la Iglesia ha mantenido (y aún mantiene, por mucho que el Arzobispo de Valencia haya salido al quite de inmediato diciendo que esa es una opinión personal del sacerdote, no la postura oficial de su Arzobispado) durante siglos. La mujer se erige como fuente de maldad desde el momento en que Eva le dio la manzana al lilas de Adán, abocando al pecado a toda la humanidad. Desde entonces a esa pecadora en potencia hay que atarla en corto y ayudarla, puesto que es débil tanto de cuerpo como de mente y espíritu, a seguir el camino recto... generalmente ofreciéndole las zapatillas a su señor.

Y es que para ese “alto” estamento, sólo hay dos tipos de mujer en el mundo. O Lilith, fuente de perdición con sus malas artes y utilizando ese cebo que es el sexo (hay que ver, para ser el hombre la cumbre de la creación divina es un picha floja que no tiene mucho criterio en cuanto una mujer le enseña algo más que la mejilla) , o la Virgen María, un opuesto de castidad y humildad al que toda mujer decente debe aspirar. Y fuera de ese ideal Mariano no hay nada, sólo putas y pecadoras, y malas mujeres que no se callan, que piensan por si mismas y creen que una paliza, por mucho que te la dé tu marido o tu novio, no es una muestra de amor, ni es “por su bien” ni “para enseñarle lo que es debido”.

Y el buen sacerdote Gironés, para demostrarnos de una vez por todas que no hay porqué rasgarse las vestiduras por tanta mujer muerta, y que nos merecemos lo que tenemos, añade otro dato escalofriante sobre la perfidia de las mujeres : “ por cada mujer muerta a manos de un hombre, hubo 1.350 niños asesinados por voluntad de sus madres”. Porque si maligno es levantarle la voz al marido, peor es todavía tener control sobre tu propio cuerpo y convertirte en una abortista asquerosa.

Pues eso... que ya no tenemos que preocuparnos más. Que con que no abortemos y nos portemos con nuestra pareja tal y como enseñaban aquellos manuales del franquismo a nuestras madres y abuelas, ya no hay nada que temer.

5 Comments:

  • At 1:54 p. m., Blogger Selara Majere said…

    Lo cierto es que al igleisa catolica es uan iglesia a al que nunca he sido capaz de seguir, me parece ridicula y basada en un complejo de inferioridad tan absurdo....

    En fin como siemrep he dicho contra el maltratao domestico solo hay un arma, la educacion. y mientars exista la posibilidad de que esa educacion no llegue el drama ocntinuara.

    no olvidemos que es tanto culpa del homrbe como de la mujer, no em griteis, peor si a mi un hombre me da uan paliza y conserva als pelotas por que no se las arranco de un mordisco, pro mis ovarios que se pasa la vida ne al trena, o los peuqeños y buenos le parten las piernas. Y la mayoria dela smujeres que amanecen muertas son hiajs de maltratadoras y creene que lo hacen por eso, pro que als quieren, pro que hicieron algo mal. eso es lo que nos e puede cosentir, hay que mostrarles que nunca hay uan excusa para que alguien que deba protegeerte y cuidarte te haga daño. ninguna.

     
  • At 3:20 p. m., Blogger Korkuss said…

    Me llena de impotencia estos casos de violencio, y mira que por acá los números son de verdad alarmantes.

     
  • At 5:17 p. m., Blogger Leydhen said…

    En vuestro caso son aún peores... ahí está lo de Ciudad Juarez que pone los pelos de punta.

     
  • At 5:33 p. m., Anonymous lilith said…

    joe que de acuerdo estoy contigo, es muy fuerte todo lo que se puede llegar a oir en los medios de comunicacion
    A veces parece mentira que estemos en el año 2006..

    un besote

     
  • At 1:57 a. m., Blogger Chingasatt said…

    Siempre he dicho y pensado que el clero cristiano y mas el catolico siempre se han cebado con la mujer. Y si nos vamos mas atras con el judaismo que han relegado al papel de objeto a la mujer. Creo que desde mas atras, cuando la Diosa Madre fue derrotada por el Dios Padre e impuso su Patriarcado, estariamos mejor si la religion fuera manejada por la mujer.
    En fin, en pocas palabras, que poca madre del obispo gilipollas, siempre es culpa de la mujer.

     

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