martes, julio 04, 2006

Un poco de medievo ^___^

En la primera luna llena del verano, se celebran en Ponferrada las que se han dado en llamar “Noches Templarias”, en las que el casco antiguo de la ciudad revierte a sus orígenes medievales. Este año, siguiendo los ciclos lunares, las fiestas son los días 6, 7 y 8 de Julio.



Echándole un cuanto de imaginación, se llevan a cabo distintas actividades centradas en el origen templario de Ponferrada. Y es que tenemos el honor de poseer uno de los castillos templarios mejor conservados de Europa. Basándose en ello se realizan los festejos, que comprenden:

- Mercado medieval, por las calles del casco viejo. Para regalarse la vista con los trajes de damas y caballeros y el paladar con productos típicos de la tierra.
- Justas de caballeros, bajo la luna llena del verano.
- Desfile triunfal de los Caballeros Templarios, que retornan al castillo las sagradas reliquias bajo su custodia (el Arca de la Alianza y el Santo Grial – tanto buscarlo Dan Brown y mira donde estaba :p-)
- Cena en la Sala de los Azulejos del castillo, únicamente para aquellos que van debidamente ataviados y han pagado el plato :p

Claro que, para más información, lo mejor es dirigirse a la página oficial del ayuntamiento http://www.ponferrada.org/noche_templaria06.pdf Aunque, en honor a la verdad, se han trabajado bien poco el programa de festejos porque no especifican siquiera los días de cada una de las actividades ¬¬

Todo gira alrededor de la vieja fortaleza templaria, originariamente un castro prerromano y después una ciudadela romana que asolada en el siglo IX, fue desde el XI reconstruida y fortificada.

Ponferrada es una de tantas poblaciones nacidas al abrigo de la Vía de las Estrellas, el Camino de Santiago. El origen de su nombre, Pons Ferrata o puente de hierro, remite a la pasarela que el obispo Osmundo mandó construir sobre el río Sil para facilitar el paso de los peregrinos en su camino a Compostela.


En el siglo XII, los reyes de León donaron Ponferrada a la Orden del Temple con la misión de socorrer a los peregrinos que pasaran por este territorio. El castillo comenzó a construirse en el siglo XI y perteneció a los Templarios hasta que, en 1312, se disolvió la orden y pasó a la Corona de León. A través de los años estuvo en manos de los condes de Lemos (que dominaban prácticamente toda Galicia) y de la familia Osorio-Castro, hasta que en 1486 figuraba como propiedad de los Reyes Católicos. Durante la ocupación francesa de 1811, se encontraba en perfectas condiciones. En uno de sus salones, los oficiales del Regimiento de Monterrey ofrecieron un fabuloso baile en honor a las damas de la ciudad de Ponferrada. Posteriormente, fue mandado destruir para evitar que cayera en manos francesas.


Y así, sobreviviendo a los siglos y a las propias intenciones de los ponferradinos, ha llegado hasta nuestros días. Durante el siglo XX sufrió varios avatares, como una iniciativa para construir en su interior el campo de fútbol de la Ponferradina (afortunadamente alguien debió recuperar el sentido común en algún momento y nos libramos de semejante despropósito), ver su patio interior convertido en huertas donde crecían berzas y otras legumbres, y el hecho de que intentando rehabilitar sus murallas consiguieran que se derrumbaran treinta metros :p


Pero el castillo sigue ahí y, quizás como homenaje por todos los siglos en que ha vigilado la ciudad que se extiende a sus pies y como reconocimiento a su capacidad para sobrevivirnos a los ponferradinos :p , se organizan estas fiestas.

P.D. Como apunte literario, para aquellos que quieran acercarse al castillo de Ponferrada desde un punto de vista más místico... Enrique Gil y Carrasco, escritor del Romanticismo nacido en Villafranca del Bierzo y que vivió y murió en Ponferrada, escribió su obra cumbre ambientada en la Orden del Temple y uno de sus caballeros, Álvaro Núñez. En “El Señor de Bembibre”, los amores imposibles de Álvaro con la dama Beatriz de Osorio le llevan a tomar los hábitos de los caballeros del Templo.
Y toda esa tragedia (no en vano es una obra típicamente romántica, absténgase todos aquellos que no soporten los finales desdichados) transcurre al abrigo de los muros de la vieja fortaleza.

2 Comments:

  • At 4:31 p. m., Blogger Selara Majere said…

    uy que estresss leer fianles dramaticos, endiluego. Que otra vez y s ee ha vuelto a olvidar, perdooooonnn

     
  • At 6:29 p. m., Anonymous M@k, el Buscaimposibles said…

    Me lo apunto en la agenda para uno de estos años.

    Saludos desde la jovenzuela Bilbao (hay que ver lo orgullosos que se sienten siendo sólo septicentenarios...).

     

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