Y tu, ¿A quién perteneces?

- "Son éstos" Preguntó Lord John mientras dedicaba una mirada despectiva a una veintena de hombres encadenados. "Si mi señor, atacaron en el lado Este de la muralla". "Cuidado con el cuchillo no lo claveís tan fuerte que lo perdaís" Hubo risas entre los soldados del noble, mientras la princesa Theupanou se levantaba airada "¿Vaís a ejecutarles? En Wendar no se castiga a aquellos que defienden su propia ciudad obedeciendo a su señora" "Sentaos Alteza, estos hombres son mercenarios de Arethusa, no son ciudadanos, o soldados de estas tierras. Y puesto que el rey de Arethusa aprecia tanto a los eunucos, voy a mandarle 20 más".
Risas se alzaron entre las tropas del Lord. La princesa cayó su frase de despedida al ver como una mujer se acercaba al code, el pelo enredado creando un espectral halo sobre su cabeza. Lord John permitió que se acercara.
"Mi señor, ¿por qué insistís en arrebatarme lo que me pertenece?, entiendo que lucheís contra hombres y mujeres alzados en armas pero yo no lo he hecho y sin embargo me arrbataías todo lo que es mío. Cuando llegaisteís hace un mes me quitasteís mi rebaño y nada dije, pues entiendo que habeís de alimentar a vuestras tropas, pero ésto es excesivo, os pido que no me arrebateís lo que es mío por derecho".
"¿A que os referís buena mujer?"
"Pretendeís cortarle algo a mi marido como castigo, algo que de hecho, no le pertenece a él, si no a mí"
Un coro de risas crueles se alzo entre los que oían a la mujer, mientras se oía un murmullo repitiendo sus palabras.Pero la mujer continuó.
"¿Qué me mantiene caliente de noche? y ¿qué puede darme hijos que hereden mis tierras?"
"Jajajaja, esta bien buena mujer, os entregaré a vuestro marido entero, pero decidme ¿qué habré de cortarle si vuelve a actuar en mi contra?"
"Mi esposo tiene pies, manos, ojos, orejas, lengua y nariz, cortadle lo que sea que os apetezca, siempre y cuando sea algo suyo y no mío lo que le arrebateís".
Lord John no pudo más que que reír con ganas y dar orden de soltar al hombre que señaló la mujer, que le llevo de vuelta a las murallas sitiadas por las que ella había salido.-
(Extracto de "la piedra ardiente" Volumen 3 de "Corona de estrellas" de Kate Elliot; traducido por Michelle Chaison)
Estoy totalemnte de acuerdo con la señora, jajajajajaja.




